La simplicidad contra la complejidad

María Esther Pozo

El manejo de información con poco conocimiento que se emite en las redes sociales sobre hechos que pretenden describir la realidad, es susceptible a facilitar una comunicación tendenciosa.

Las redes sociales son, cada vez más, un medio habitual en la propagación de mensajes xenófobos, un fenómeno que contribuye al aumento del racismo en Europa.

En los últimos tiempos las redes sociales se han transformado en un nuevo escenario en el que se desencadenan relaciones sociales, son un medio por el cual se desarrollan las nuevas formas de participación; es un espacio en el que disputan territorio las organizaciones y movimientos entre otros. 

La conformación de los movimientos sociales en las redes sociales de diversa índole como el de derechos humanos, las feministas, los ecologistas, los movimientos nacionalistas, la defensa de los animales que pretenden generar procesos de construcción social de la realidad, fuera del ámbito de la política institucional que se pensaba que dotaba de sentido a la acción individual y colectiva, está demostrado que  los procesos de producción de sentido social de la acción se dan fuera de ella y en estas comunidades virtuales.

Pero también se advierte el rechazo a lo complejo, se prioriza la inmediatez, lo simple con la característica de que sólo refleja un fragmento particular de la realidad, debido a la rapidez con que se difunden provocando de esta manera una reacción a los acontecimientos casi en tiempo real y casi siempre cargado de sentimientos de rechazo y protesta.

Sin duda que esta forma de interactuar tiene por un lado la ventaja de una  difusión rápida de la información en términos de la posibilidad de dar salida a situaciones planteadas en la sociedad. Es decir, se puede acceder a toda la actualidad de un modo crítico, pero por otro lado también negativo ya que se politizan estos medios para llegar a la opinión pública con el objeto de influenciarla, seducirla o manipularla, desde la necesidad de expresar descontento en las redes que no solamente responde a la falta de representación y legitimidad política en una sociedad. A título de ello se puede desinformar para generar protestas políticamente dirigidas y con intereses propios en un aparente marco democrático.

El manejo de información con poco conocimiento que se emiten en las redes sociales sobre hechos que pretenden describir la realidad, son susceptibles a facilitar una comunicaron tendenciosa, en muchos casos falsa y con objetivos claros de denigrar, lanzando campañas de difamación. Para ganar más apoyo esto se puede observar en los últimos años en las corrientes de opinión sobre muchas instituciones y en el caso de la Universidad (UMSS) se emitieron opiniones y juicios de valor parcializados.

¡Comparte!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

57 − 47 =