Acción popular y el rescate de la ciudad

María Esther Pozo

En la Constitución Política del Estado Plurinacional boliviano, la acción popular es nueva, está considerada como una acción de naturaleza tutelar con el objeto de la protección inmediata y efectiva de todos los derechos e intereses colectivos frente a los actos y omisiones ilegales o indebidas de autoridades públicas o personas particulares.

En Cochabamba el mes pasado se recurrió a esta acción para reivindicar el derecho que tenemos los cochabambinos a una ciudad que proteja su medio concorde a un desarrollo humano sustentable. Los procesos de desarrollo urbano en los últimos tiempos han estado exentos de la participación ciudadana razón por la cual no responden a las realidades locales y menos son congruentes con su identidad y los deseos de sus habitantes de determinado territorio. La cultura del derecho a expresar de la ciudadanía sus opiniones sobre las ciudades que se quiere frente a las propuestas de autoridades que elaboran supuestamente con profesionales especialistas no existe, prima sobre todo el abuso, la incompetencia y los intereses económicos. Aunque debemos reconocer que en el caso de Cochabamba se complejiza mucho más aún por ser una ciudad que recibe migración interna hecho que podría estar incidiendo en una identidad propia, ya que incluso podemos apreciar la apropiación de territorio por zonas de donde provienen.

En estas condiciones Cochabamba asumió esta acción popular de naturaleza jurídica concebida “(…) como una acción de defensa, entendiéndola como el derecho que tiene toda persona —individual o colectiva— de solicitar la protección a sus derechos e intereses colectivos —o difusos—; de ahí que también se configure como una garantía prevista por la Ley Superior, con una triple finalidad: preventiva, suspensiva y restitutoria”, promulgada en la constitución el 2009, tipificando un nuevo grupo de derechos todavía desconocido en la actividad ciudadana ya que a pesar de considerarse difusos son colectivos, es una acción que corresponde a una colectividad determinada que representa a cada uno de los miembros de una comunidad.

Esta representación cobra mucha importancia y es de urgencia su comprensión y aplicación, ya que mediante la participación ciudadana se asegura el sustento para la defensa de las intervenciones en las ciudades. En este contexto el rescate urbano de la ciudad de Cochabamba frente a las desatinadas medidas del Gobierno municipal exige una inminente defensa de su patrimonio, los espacios que quedan a escala humana, la preservación de su vegetación, la configuración física del espacio urbano que favorece al desarrollo humano y sostenible.

Rescatar la ciudad de Cochabamba implica recuperar la habitabilidad perdida en los espacios urbanos, las joyas arquitectónicas, los valores naturales, reconocer a la crisis urbana de Cochabamba que impera en muchos contextos, agua, ambiente, basura, tráfico vial, arborización entre otros problemas cruciales que como respuesta tienen poca o nula conciencia ecológica y social, permitiendo un permanente proceso de deterioro urbano.

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